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Análisis Onimusha: Way of the Sword: Capcom vuelve a dar en el clavo, TheGamer está convencido
Resumen
Onimusha: Way of the Sword se impone como una alternativa refrescante a los soulslikes estrechos del mercado. Capcom abandona el molde roll-block-parry para proponer un sistema de combate rico donde parada, deflexión e Issen conviven en una verdadera fantasía de samurái. Una dirección artística impecable, combates contra jefes memorables y pocos defectos: es probablemente la mejor compra de este inicio de temporada para los aficionados a los action-RPG.
¿Buscas una alternativa a los soulslikes que saturan el mercado del action-RPG? Onimusha: Way of the Sword es probablemente la mejor compra que harás esta temporada. Eso sí, siempre que te gusten los combates de espada nerviosos y los boss fights que castigan la imprecisión, no la lentitud.
Para los que llegan nuevos: Onimusha es la vieja franquicia de Capcom que mezcla samuráis, demonios y acción en tercera persona. Esta nueva entrega te pone en las geta de Miyamoto Musashi, una figura carismática muy alejada del típico samurái taciturno, que reparte su arroz a los niños hambrientos antes de descuartizar hordas de demonios pocos minutos después. El contraste funciona a las mil maravillas.
Un sistema de combate que se atreve a hacer algo distinto
El verdadero acierto del juego, según TheGamer, es rechazar el molde soulslike imperante. Aquí no hay un genérico roll-block-parry: Onimusha propone parada, deflexión (que vacía una buena parte de la barra de stamina enemiga, pero con un timing muy ajustado) y, sobre todo, el Issen, ese contraataque que hay que ejecutar justo antes del impacto y que mata instantáneamente a la mayoría de los mobs. Cada opción es una apuesta de riesgo/recompensa. El resultado: una auténtica fantasía de samurái, en la que quedarse quieto en medio de una horda y encadenar ejecuciones produce una satisfacción poco común.

Los boss fights son el verdadero plato fuerte. Casi todos son memorables, con patrones que exigen entender el entorno y las debilidades en tiempo real; algunos combates rozan casi el puzle bajo tensión. Capcom reutiliza a algunos jefes, pero nunca hasta el punto de cansar, y el botín asociado a estos combates justifica claramente volver a enfrentarse a ellos sin poner mala cara.
En cuanto a la estructura, la mezcla de mundo semiabierto (base en Kioto, misiones secundarias, mejoras) y niveles lineales muy guionizados evita el clásico problema del mundo abierto que se alarga demasiado. Un pasaje al estilo terror subterráneo, repleto de abominaciones, demuestra que Capcom todavía sabe sorprender visualmente: el RE Engine ofrece aquí uno de los juegos más bonitos del año, según el periodista.

Los puntos que molestan
El sistema de absorción de las almas enemigas parece romper un poco el ritmo: hay que mantener pulsado el gatillo izquierdo en pleno combate para recogerlas, o corres el riesgo de dejar que potencien al adversario. Es torpe y desentona con la acción fluida que ofrece el resto del gameplay. Los enemigos básicos, por su parte, siguen siendo demasiado pasivos en grupos pequeños: la dificultad realmente despega solo con los jefes.
Si te gustó Nioh por su exigencia pero el botín basado en la suerte te cansó, o si Sekiro te dio el gusto por la parada sin su exigencia soulslike total, Onimusha: Way of the Sword marca las casillas correctas, analiza TheGamer. Combates gratificantes, puesta en escena generosa, dirección artística impecable: pocos defectos, y ninguno de ellos llega realmente a mermar el placer de juego.

Puntos fuertes
- Sistema de combate rico con parada, deflexión e Issen de alto riesgo/alta recompensa
- Boss fights memorables y casi todos diferentes en sus mecánicas
- Dirección artística y RE Engine en su máximo esplendor, alternancia entre mundo abierto y niveles lineales bien equilibrada
- Musashi, un protagonista carismático que rompe con los clichés del samurái austero
Puntos débiles
- Absorción de almas enemigas torpe, rompe el ritmo de los combates
- Enemigos básicos demasiado pasivos fuera de los enfrentamientos contra jefes
Veredicto
Un regreso en gran forma que demuestra que Capcom puede reinventar el action-RPG sin copiar el soulslike.
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Preguntas frecuentes
¿Es Onimusha: Way of the Sword realmente un soulslike?
¿Cómo funciona exactamente el sistema de combate?
¿Valen la pena los combates contra jefes?
¿Qué tipo de jugador debería evitar este juego?
¿Quién es Miyamoto Musashi en este juego?
Lo esencial
- El sistema de combate rechaza voluntariamente el soulslike ambiental y propone parada, deflexión e Issen para un gameplay variado y contundente.
- Los combates contra jefes son el verdadero punto fuerte del espectáculo, casi todos memorables y cercanos a un puzle bajo tensión.
- Miyamoto Musashi no se parece al samurái taciturno habitual: carismático, reparte su arroz a los niños hambrientos antes de despedazar demonios.
- La mezcla de mundo semibierto en Kioto y niveles lineales muy guionizados evita la trampa clásica del mundo abierto que se estira demasiado.
- La absorción de las almas enemigas sigue siendo torpe y ralentiza el ritmo, mientras que los pequeños grupos de enemigos siguen siendo demasiado pasivos.
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